domingo 2 de diciembre de 2007

Ojos

Son sólo ojos que navegan a la deriva tratando de fijar la mirada en un punto concreto, lejano y diminuto, que les hace abrir enormemente esos ojos con una mezcla viscosa de terror y esperanza. Son sólo ojos dentro de un cuerpo, faro de un cuerpo que se convierte sólo en ojos, en pupilas abiertas que parpadean con respeto para no perder la línea invisible del horizonte. Ni siquiera los tumbos les hacen cejar en su empeño: se mantienen firmes llenando de puntos blancos la inmensidad del mar. Son ojos que lloran sin ganas desde hace muchas noches; las lágrimas bajan directas a la boca y se cuelan entre los labios para no olvidar nada de este viaje.