Sonó el despertador. Sonó la ducha. Era la una de la tarde. Sonó el chorro de vermú cayendo con cadencia entre los hielos y las rodajas de limón. Y sonó el hueso de la aceituna al caer sobre el platillo de procelana.
miércoles 30 de julio de 2008
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4 comentarios:
¿Qué?
¿De vacaciones, verdad?
Pues yo que me alegro. Disfrute y excédase.
No lo estoy, no lo estoy... Es simple y llanamente un sueño de un mediodía de verano... ¿Y usted?
Amiga, te he descubierto publicando en otros blogs amigos. Qué gracia! ¿Todo bien? Seguro que sí.
Ahora el despertador suena y me paso el d�a intentando encontrar el sonido del chorro de verm� cayendo...�y s�lo encuentro el sonido del tel�fono!.
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